Revisitando Brideshead Revisited
A puntito de remake -nefasto, intuyo- en pantalla grande, Retorno A Brideshead (Brideshead Revisited) además de una novelita recomendabilísima para estas tardes tontas de verano, por sus altas dosis de intrascendencia, azote británico y pompa rococó, es una serie antológica de la tele inglesa de principios de los ochenta, cuyo visionado debería ser obligatorio en todos los colegios. La versión escrita, obra del simpar Evelyn Waugh (en Anagrama tiene editada una novela corta sobre cementerios de animales absolutamente deliciosa) contiene un párrafo fascinante, donde el primo del protagonista le alecciona sobre los peligros a evitar en un college y los consejos para sobrevivir, académicamente hablando:
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¿Estudias historia? Una escuela perfectamente respetable. La peor es la de literatura inglesa y después la de filosofía y ciencias políticas. Debes sacar un primer puesto o un cuarto. Los grados intermedios no tienen ningún valor. Pretender un segundo puesto es perder el tiempo. Debes asistir a las mejores clases, Arkwright sobre Demóstenes, por ejemplo, sin tener en cuenta si corresponden a tu disciplina o no… En cuanto a la ropa, viste como vestirías en una casa de campo. No se te ocurra jamás llevar chaqueta de tweed ni pantalones de franela; siempre un traje. Y acude a un sastre de Londres: el corte es mejor y el crédito más largo… Clubs. Hazte socio del Carlton ahora mismo y del Grid al empezar tu segundo año. Si te interesa ser miembro de la Unión, y no es una mala idea, fórjate primero una reputación fuera de ella, en el Canning o el Chatham, y empieza por artículos en la revista… Y no te acerques a Boar´s Hill… (…) No trates a los profesores como si fueran maestros; trátalos igual que al vicario de tu pueblo… Descubrirás que pasas la mitad de tu segundo año quitándote de encima a las amistades indeseables que hiciste durante el primero… Cuidado con los anglocatólicos, todos son sodomitas con acento desagradable. Es más, manténte lejos de todos los grupos religiosos; sólo traen problemas. (…) Y otra cosa. Cambia de habitaciones. He visto arruinarse la carrera de más de uno por tener habitaciones en la planta baja que dan al patio principal. La gente empieza a dejarse caer por aquí. Te dejan las togas y vienen a recogerlas antes de ir a clase. Cuando te das cuenta, has abierto un bar gratis a todos los indeseables del College.
