Entrevista a Marina (Klaus & Kinski)

Marina Gómez (Murcia, 1980) es la parte femenina de Klaus & Kinski, grupo de pop místico murciano que canta a el Cristo del Perdón, las autovías de interior y el spleen palentino. En esta ocasión habla en exclusiva para Onorama sobre el Más Allá…

Mi definición de "terror infantil" era ver la bañera de casa de mis padres, después de que mis hermanas se pasaran horas en ella, sembrada de muñecas "barriguitas" flotando boca abajo. ¿Cuál era la tuya?

Le tenía pavor a un tapiz de punto de cruz que hizo una antepasada mía que luego se metió a monja. Lo dejó inacabado, con un hilo colgando. Estaba colgado en el cuarto de invitados y ni me atrevía a entrar ahí. 
 
¿Cuál era la peli que más miedo te daba de pequeña?
Pues me dió mucho miedo una que vi de aventuras infantiles en la que unos chicos encontraban un anillo en un tapiz inacabado de una antepasada de ellos (y no es coña). Luego se les aparecía la muerta y les hacía buscar en un río… Ufff, qué miedo de acordarme.
 
Vuestro disco contiene un montón de referencias esotéricas: vírgenes, Menguele, La Madre Teresa… ¿Crees en los OVNIS?, ¿los fantasmas?, ¿las caras de Bélmez?
Sólo de pensarlo me entran escalofríos… es que soy una miedosa patológica. Una vez escuché una psicofonía sin querer en la radio y me pasé meses yendo al baño acompañada. La psicofonía decía "A-DI-MEN-SIO-NAL". Brrrr.
 
¿Has hecho alguna vez la ouija con las amigas del pueblo en verano (todo un clásico del levante español)?

Sí, pero me di cuenta de que uno hacía fuerza con el dedo y perdió la gracia.
 
¿Ves cine de terror a día de hoy? ¿Te mola más el terror "psicológico" o el de monstruos?

No veo cosas de miedo, ni siquiera a Iker Jiménez. Fíjate que ni he visto El Resplandor y Twin Peaks lo veo siempre acompañada.
 
Hablando de monstruos, vosotros habéis adoptado el nombre de un auténtico "monstruo" de la interpretación: Klaus Kinski. ¿Cuál es tu peli favorita de él? ¿Qué te parece como personaje?

He visto pocas del señor Kinski. Supongo que las mejores son Aguirre y Nosferatu, pero yo voy a decir Doctor Zhivago, que por lo menos está de secundario y da menos miedo. Yo creo que si estuviera vivo no le haría nada de gracia que usáramos su nombre. Ahora que lo pienso, seguro que me ha mandado alguna maldición de ultratumba y por eso tengo tan mala suerte.

O Willow Waly

Uno de los momentos más acojonantes de la historia del cine de susto, es la intro de Los Inocentes (Jack Clayton, 1961), un prodigio de orfebrería victoriana que comienza con la pantalla del cine en negro absoluto, y los primeros compases de la oscura tonada infantil "O Willow Waly" en boca de la niña protagonista, Flora. La canción, una nana elegíaca sobre la pérdida del amor, tiene un punto bucólico y a la vez siniestro, al igual que el entorno donde se desarrolla la trama: una mansión en plena campiña inglesa, rodeada de campos y luz por el día, y oscuridad y sombras cuando cae la noche. La metáfora del limbo en la tierra -saqueada por Amenábar en Los Otros, un calco de esta adaptación del clásico de Henry James "Otra Vuelta De Tuerca"-, eje del film de Clayton, adquiere tintes poéticos al funcionar -a posteriori- como puente entre los niños y la pareja de sirvientes con el alma encallada en nuestro mundo.

We lay my love and I beneath the weeping willow.
But now alone I lie and weep beside the tree.

Singing "Oh willow waly" by the tree that weeps with me.
Singing "Oh willow waly" till my lover return to me.

We lay my love and I beneath the weeping willow.
A broken heart have I. Oh willow I die, oh willow I die

Les dejo con el link: http://www.youtube.com/watch?v=IPUKQ_ejjp0